Se dice que la democracia es el menos peligroso de los sistemas, aunque tiene su peligro. Sin ir más lejos, cualquier idiota puede salir elegido. Pues cualquier idiota (sin buscar mucho; podría ser yo mismo) introduce su voto en una urna cada equis tiempo. Aunque teóricamente no solo de votos vive la democracia. Me explico: Cada ciudadano en un estado democrático debería ejercer no tan sólo sus derechos, si no sus deberes. Desarrollar su parcela de civismo, manifestarse e intentar poner remedio a las injusticia que perjudiquen a la convivencia, velar por los derechos de uno y ajenos, poner remedio a nuestras quejas cotidianas ante las administraciones y darles una oportunidad para que lleguen a los despachos pertinentes, exigir a los políticos (de la tendencia ideológica que sean) cierto nivel de compromiso con su tarea y entenderse con las demás fuerzas políticas cuando se requiera ,y así velar por el bienestar de la ciudadanía y varias cosas más...
La democracia no es perfecta, gracias a Dios (o a Pericles). La democracia siempre se esta haciendo, como el verso de Machado.
Hoy por hoy dicen que la democracia peligra. Que un idiota muy peligroso y encima millonario como Trump ha empezado a imponer sus reglas tanto en el ámbito nacional de su país EEUU, como internacionalmente. La cosa pinta mal, y lo que está pasando en EEUU puede pasar aquí. No es cuestión de coger miedo, sino de ser honestos, responsables y valientes. Seguir apostando por la convivencia, intentar ponerse en la piel del otro, cuestionarlo todo (o casi todo) principalmente lo que pensamos y opinamos nosotros mismos y apostar por el civismo, la educación, la responsabilidad y, sobre todo, la humanidad.
Dani T. D. 16/2/2026
No hay comentarios:
Publicar un comentario