sábado, 14 de julio de 2012

Golem I

Golem era un oso grizzilie. Se encontraba en su época independiente después de que su madre le hubiera abocado a vivir por su cuenta. Ahora mismo se encontraba perdido y solo, y lo peor, con mucha hambre.
Durante sus dos primeros años de vida había aprendido todo sobre lo que tenía que hacer con mama osa. Donde dormir, donde cazar, de quien huir y todas esas cosas. Pero ahora le daba todo igual. Solo quería volver a casa, con mami y Susi (su hermanita).... Pero no era posible...

Así, que, pelillos a la mar se encaminó hacia el río. Era primavera y el salmón pronto remontaría el río con lo que tendría comida para echarse a la boca. Pero estaba lejos, no sabía cuanto, pero estaba lejos, en la cima de un ladera y tendría que caminar... Y estaba hambriento...
El día era frío e inhóspito pero fue caminando hacia el río. Sabía que era en la dirección donde las montañas nevadas formaban un valle y que probablemente se encontraría algunos otros animales. Durante el camino comió frutos, bayas y raices que mamá osa le dijo (¡cuanto sabía ella!).
La verdad que el camino se le hizo muy pesado, ya que aún comiendo miles de frutos y raices, la energía que esto le daba no era suficiente para el gasto de su macizo cuerpo en movimiento... Pero al cabo del segundo día, Golem llegó al rio y ¡cuál fue su sorpresa al verlo repleto de osos grizzlies como él! Espera unos pocos, pero no tantos...

Al llegar Golem, los allí congregados le miraron con recelo y animadversión, pero Golem fue indiferente y prosigió su camino hacía la cascaca del río para depararse un buen sitio para la caza.

1 comentario:

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